miércoles 9 de abril de 2008

PASCUA DE NUESTRO HERMANO MAYOR... Fray Erasmo López o.s.a.

El P. José Erasmo López Varela, nació en Rere, un antiguo pueblo colonial de la Región del Biobío, el 16 de abril de 1913. Es nada menos que uno de los 22 hijos del matrimonio de don José Ignacio y de la señora Guadalupe. De pequeño ingresó al Postulantado Agustino de Talca, y una vez cumplidos los 15 años hizo su Noviciado en la Orden de San Agustín, iniciándolo el 31 de diciembre de 1928, el cual una vez concluido, emitió sus votos religiosos de pobreza, castidad y obediencia, el 5 de enero de 1930, año agustiniano, pues ese año se celebraba el centenario décimo quinto de la muerte de N. P. San Agustín. El 5 de enero de 1934, tres meses antes de cumplir los 21 años, está haciendo sus votos solemnes o perpetuos de consagración religiosa. Al año siguiente, continuando los estudios teológicos, pasa a ser uno de los alumnos fundadores de la Facultad de Teología de la Pontificia Universidad Católica. Le correspondió a él también recibir en ese tiempo la formación de los Padres Alemanes, siendo Maestro de Profesos el P. Rudolf Arbesmann y la visita canónica que realizó a la Provincia en 1935 el P. Clemente Fuhl, General de la Orden, de santa memoria. Fue ordenado sacerdote el 16 de agosto de 1936 por Mons. Ramón Harrinson, Obispo de la Orden de la Merced. En 1938 fue nombrado Secretario de Provincia en el período provincial del P. Rolando Valenzuela Mardones. Entre sus escritos destacamos el primero “Para orar con la Iglesia” fue una obra impresa que editó, prologada por el recordado obispo de Talca, Mons. Manuel Larraín Errázuriz, otros fueron pequeñas biografías de santos agustinos que han tenido mucha difusión. Apenas ordenado sacerdote fue nombrado Maestro de Profesos, hasta 1940. Fue trasladado a Talca en 1941 como Prior de ese Convento, hasta 1944. Tenía 34 años cuando fue elegido Prior Provincial en 1947. En el siguiente Capítulo Provincial de 1950 fue trasladado a Concepción donde fue Superior del Convento y Director del Colegio San Agustín, con reelección. Nuevamente fue Prior Provincial en 1959, durante el cual tuvo el acierto y el esmero de llevar a buen término concentrar en el Economato Provincial los bienes y economías de la Provincia para comenzar a reparar lo antiguo e iniciar obras nuevas en todos los Conventos, máxime en los casos de catástrofes como las que con frecuencia sufre el país. Fue reelecto y con interrupción de dos años, le correspondió recibir como ayuda en la formación a varios Padres Españoles, de los cuales sólo el P. Ceferino Heras perseveró en nuestra Provincia hasta su muerte en el apostolado parroquial de San Pedro de la Paz. Durante los años 1965 a 1968 se desempeña como Superior y Rector del Liceo San Agustín de Santiago. De 1971 a 1979 va ejercer como Prior Provincial por dos períodos, tiempos en que por fuerza mayor se tuvo que vender algunos predios como La Aldea y el terreno existente entre el Colegio y el Seminario. En 1980 nuevamente es trasladado a Concepción como Superior y Párroco y es reelecto por otro período. En 1986 celebra sus Bodas de Oro Sacerdotales en compañía de familiares, amigos, fieles de la parroquia y de la capilla Agüita de la Perdiz, y de los religiosos tanto de la Provincia Agustina como de otras comunidades y las continúa celebrando por un tiempo más en Europa.
En el Postulantado Agustino fue Profesor de Latín; de Religión y Matemáticas en el Liceo San Agustín de Santiago, del cual fue ministro y Rector. En el colegio los alumnos le llamaron “el P. Sapito”, porque nadie se escapaba del establecimiento a hacer la cimarra sin que él se percatara, aunque trataran de ocultarse entre las gruesas columnas de los claustros, como nos lo cuenta el exalumno Santiago Quer Antich.
En el desempeño de su cargo asistió a cinco Capítulos Generales de la Orden, participando en cuatro de ellos en la elección de Prior General, en Roma y uno, Intermedio, en Dublín (Irlanda) que fue el que dio importantes normas para la renovación de la Orden con las líneas inspiradoras del Concilio Vaticano II, en 1971. El amor a la Orden lo movió siempre a difundir la vida de nuestros santos con sencillez y en forma breve, en folletos de pocas páginas, pero editados muchas veces por miles. Su buena memoria le sirvió siempre para acordarse de las personas y sus nombres y saber de cómo están.
Los grupos religiosos de las distintas casas agustinas, especialmente de la Orden Tercera son receptoras de sus desvelos y atenciones, como la obra, por muchos años del servicio a la población “Santa Adriana” de Santiago, con el aval de Santa Rita de Casia y la preocupación en esta tarea de don Clemente Ortiz, Terciario Agustino.
La comunidad penquista se goza de haber sido acompañada por el P. Erasmo por muchos años en dos períodos, fue el alma de la construcción del templo parroquial en la década del cincuenta, de escuela y de capilla en La Agüita de la Perdiz y del Liceo San Agustín, en las décadas del ochenta y noventa. Fue Asesor de Grupos Parroquiales y Confesor siempre.
En una semana más cumpliría 95 abriles este año de 2008. Falleció el martes 08 de abril de 2008 en la ciudad de Concepción, donde residía desde 1980. Que el Señor lo tenga en su santa gloria e interceda por nosotros.



P. Osvaldo W Trujillo, O.S.A.

viernes 4 de enero de 2008

Pascua de nuestro querido hermano: Fray Pedro Pablo López Astudillo o.s.a

El P. Pedro López ingresó a la Orden de San Agustín a la edad de once años. Su juventud no es obstáculo para que, mientras cumplía la edad suficiente para realizar el Noviciado, permanezca en el Profesorio de la Orden por espacio de diez meses. Finalmente en marzo de 1948 comienza su Noviciado en la Orden, con la anuencia de su maestro, el destacado filósofo P. Agustín Martínez. El 13 de marzo de 1949 hace su primera profesión de votos y, a los veintiún años de edad, el 7 de julio de 1953 realiza su Profesión Solemne en la Orden de San Agustín.
El 9 de abril de 1954 su maestro, el P. Humberto Gardella, recomienda que se le den las Ordenes Menores al profeso Pedro López. En tanto, los certificados de estudio de la Facultad de Teología que se conservan, hablan de un alumno que sobresalía por su rendimiento académico.
El 13 de agosto de 1955 el entonces Provincial, P. Miguel Ramírez, solicita al Cardenal Arzobispo de Santiago, Mons. José María Caro, las dispensas canónicas para que el P. Pedro pueda ser ordenado sacerdote antes de la edad exigida. El 18 de marzo de ese año, según informa en una carta el P. Gabriel Riesco, el P. Pedro había rendido su examen de Licenciatura en Teología con brillante resultado. Con gran alegría de la Comunidad, familiares y amigos, el 21 de agosto de 1955 el P. Pedro López recibió el Presbiterado.
Como Licenciado en Humanidades y Bachiller en Matemáticas y Biología, el P. Pedro estuvo muy ligado en su juventud a la actividad docente en el Liceo San Agustín, época en la que también participaba en el Movimiento Betania, fundado por el P. Agustín Martínez, para promover la espiritualidad agustiniana en comunidades laicales de adultos y jóvenes. En la década de 1960 fue uno de los promotores del movimiento de los Cursillos de Cristiandad en Chile. Fue Provincial de la Orden en Chile en varias oportunidades, así como Párroco, Ecónomo y Consejero. Su servicio a la Orden no se limitó a la Provincia Agustina de Chile, pues también le cupo un rol de relevancia en la conformación de OALA (Organización de Agustinos de Latinoamérica) y en la década de 1980 se desempeñó como Asistente General en Roma.
Sus preocupaciones iban desde lo comunitario provincial, a las grandes cuestiones de la Iglesia Latinoamericana. Vivió en comunión con el episcopado chileno y su persona figuró entre los sacerdotes de avanzada en la pastoral de Comunidades de Base. Siempre dispuesto a colaborar donde le necesitaran, aceptó ser presidente de la Conferencia de Religiosos entre 1993 y 1996. A lo largo de su vida cosechó el respeto y el afecto de quienes le conocieron. A partir de 1999 compatibilizó su ministerio sacerdotal con el servicio a su comunidad en su calidad de Ecónomo Provincial. En este cargo siempre estaba interiorizándose, con responsabilidad, de los pormenores técnicos y contables de los proyectos en que le tocó participar, como la restauración del Templo San Agustín de Santiago, la construcción de la Casa de Formación y tantos otros. A lo largo de su vida de servicio a la Iglesia, el P. Pedro se fue transformando en punto de referencia obligado para los agustinos de Chile y para las muchas personas que encontraron en él al Pastor constante y al amigo generoso. El jueves 3 de enero de 2008 el P. Pedro fue llamado a la Casa del Padre.
Guillermo Carrasco Notario.