El P. José Erasmo López Varela, nació en Rere, un antiguo pueblo colonial de la Región del Biobío, el 16 de abril de 1913. Es nada menos que uno de los 22 hijos del matrimonio de don José Ignacio y de la señora Guadalupe. De pequeño ingresó al Postulantado Agustino de Talca, y una vez cumplidos los 15 años hizo su Noviciado en la Orden de San Agustín, iniciándolo el 31 de diciembre de 1928, el cual una vez concluido, emitió sus votos religiosos de pobreza, castidad y obediencia, el 5 de enero de 1930, año agustiniano, pues ese año se celebraba el centenario décimo quinto de la muerte de N. P. San Agustín. El 5 de enero de 1934, tres meses antes de cumplir los 21 años, está haciendo sus votos solemnes o perpetuos de consagración religiosa. Al año siguiente, continuando los estudios teológicos, pasa a ser uno de los alumnos fundadores de la Facultad de Teología de la Pontificia Universidad Católica. Le correspondió a él también recibir en ese tiempo la formación de los Padres Alemanes, siendo Maestro de Profesos el P. Rudolf Arbesmann y la visita canónica que realizó a la Provincia en 1935 el P. Clemente Fuhl, General de la Orden, de santa memoria. Fue ordenado sacerdote el 16 de agosto de 1936 por Mons. Ramón Harrinson, Obispo de la Orden de la Merced. En 1938 fue nombrado Secretario de Provincia en el período provincial del P. Rolando Valenzuela Mardones. Entre sus escritos destacamos el primero “Para orar con la Iglesia” fue una obra impresa que editó, prologada por el recordado obispo de Talca, Mons. Manuel Larraín Errázuriz, otros fueron pequeñas biografías de santos agustinos que han tenido mucha difusión. Apenas ordenado sacerdote fue nombrado Maestro de Profesos, hasta 1940. Fue trasladado a Talca en 1941 como Prior de ese Convento, hasta 1944. Tenía 34 años cuando fue elegido Prior Provincial en 1947. En el siguiente Capítulo Provincial de 1950 fue trasladado a Concepción donde fue Superior del Convento y Director del Colegio San Agustín, con reelección. Nuevamente fue Prior Provincial en 1959, durante el cual tuvo el acierto y el esmero de llevar a buen término concentrar en el Economato Provincial los bienes y economías de la Provincia para comenzar a reparar lo antiguo e iniciar obras nuevas en todos los Conventos, máxime en los casos de catástrofes como las que con frecuencia sufre el país. Fue reelecto y con interrupción de dos años, le correspondió recibir como ayuda en la formación a varios Padres Españoles, de los cuales sólo el P. Ceferino Heras perseveró en nuestra Provincia hasta su muerte en el apostolado parroquial de San Pedro de la Paz. Durante los años 1965 a 1968 se desempeña como Superior y Rector del Liceo San Agustín de Santiago. De 1971 a 1979 va ejercer como Prior Provincial por dos períodos, tiempos en que por fuerza mayor se tuvo que vender algunos predios como La Aldea y el terreno existente entre el Colegio y el Seminario. En 1980 nuevamente es trasladado a Concepción como Superior y Párroco y es reelecto por otro período. En 1986 celebra sus Bodas de Oro Sacerdotales en compañía de familiares, amigos, fieles de la parroquia y de la capilla Agüita de la Perdiz, y de los religiosos tanto de la Provincia Agustina como de otras comunidades y las continúa celebrando por un tiempo más en Europa.En el Postulantado Agustino fue Profesor de Latín; de Religión y Matemáticas en el Liceo San Agustín de Santiago, del cual fue ministro y Rector. En el colegio los alumnos le llamaron “el P. Sapito”, porque nadie se escapaba del establecimiento a hacer la cimarra sin que él se percatara, aunque trataran de ocultarse entre las gruesas columnas de los claustros, como nos lo cuenta el exalumno Santiago Quer Antich.
En el desempeño de su cargo asistió a cinco Capítulos Generales de la Orden, participando en cuatro de ellos en la elección de Prior General, en Roma y uno, Intermedio, en Dublín (Irlanda) que fue el que dio importantes normas para la renovación de la Orden con las líneas inspiradoras del Concilio Vaticano II, en 1971. El amor a la Orden lo movió siempre a difundir la vida de nuestros santos con sencillez y en forma breve, en folletos de pocas páginas, pero editados muchas veces por miles. Su buena memoria le sirvió siempre para acordarse de las personas y sus nombres y saber de cómo están.
Los grupos religiosos de las distintas casas agustinas, especialmente de la Orden Tercera son receptoras de sus desvelos y atenciones, como la obra, por muchos años del servicio a la población “Santa Adriana” de Santiago, con el aval de Santa Rita de Casia y la preocupación en esta tarea de don Clemente Ortiz, Terciario Agustino.
La comunidad penquista se goza de haber sido acompañada por el P. Erasmo por muchos años en dos períodos, fue el alma de la construcción del templo parroquial en la década del cincuenta, de escuela y de capilla en La Agüita de la Perdiz y del Liceo San Agustín, en las décadas del ochenta y noventa. Fue Asesor de Grupos Parroquiales y Confesor siempre.
En una semana más cumpliría 95 abriles este año de 2008. Falleció el martes 08 de abril de 2008 en la ciudad de Concepción, donde residía desde 1980. Que el Señor lo tenga en su santa gloria e interceda por nosotros.
P. Osvaldo W Trujillo, O.S.A.
